Seguidores

jueves, 27 de septiembre de 2012

Solo se puede contar con los dedos de la mano.

Creo que no hay peor cosa en el mundo que sentirse solo y sin rumbo, perdido ante miles y millones de personas que no se paran ni un instante a preguntarte que es lo que te pasa, aunque para eso solo hacen falta una decena. Odio pensar que por mi culpa, aunque sean pocas, escasas, ha habido gente que ha estado así, mal, porque todo el mundo hemos estado alguna vez así. Ya no sé en quien confiar, pensé en hace poco guardarme todo para mí y no decir nada, porque yo por tonta confié en demasiadas personas que luego a veces te decepcionan y me di cuenta de que amigos todo tenemos, pero personas en las que poder confiar y saber que siempre estará para ayudarte en todo hay pocas, y si alguna vez he dudado de vosotras querría pediros perdón. Porque nunca es tarde para hacerlo. Pero me he dado tantos trompazos en esta vida por ilusa, siempre recordaré esta frase que nos decía en clase nuestro profesor de religión, levantando una mano y abriéndola lo que más podía.

No hay comentarios:

Publicar un comentario